la vibración sonora en nuestro espacio interior
 

Nada Yoga o Yoga del Sonido

Las vibraciones sonoras actúan sobre el movimiento del Prana (energía vital) redistribuyendo adecuadamente la energía. Nuestros ritmos naturales (ritmos basados siempre en el sonido), diferentes en cada individuo, permiten adecuar cada actividad a un determinado estado de reposo, relajación y fluidez que favorece la resistencia física y la lucidez mental.

El sonido ha sido utilizado en la tradición yóguica para ayudar al progresivo desarrollo de la fuerza mental y a la distribución de la energía para favorecer el alineamiento del cuerpo. Los sonidos armónicos favorecen la circulación de la sangre, actúan sobre la estructura muscular y ósea, retrasan el proceso de envejecimiento de las células y aseguran una protección especial a nivel físico y mental.

El poder del sonido, su fuerza espiritual y sus efectos terapéuticos han sido siempre puestos de manifiesto por las culturas y civilizaciones antiguas de todas las partes del mundo. Sin duda, la cultura que más ha conservado los tesoros del sonido y la música ha sido la India.